LA HISTORIA
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35 AÑOS DE "UVE"
35 AÑOS DEL “UVE”
CLUB BALONCESTO V-74 VILLENA
Todo comenzó en el verano del 74 cuando un grupo de amigos de 15-16 años, decidieron emprender una aventura deportiva no relacionada con el fútbol, deporte general y se subieron al ferrobús con destino a Alicante para tramitar -in situ- la inscripción de un equipo de baloncesto en la Federación Alicantina. No sabían ni el nombre, ni lugar de juego ni tenían nada claro pero daba igual, de alguna forma confiaban en que todo lo solucionarían antes de que comenzara la competición en Octubre.
PRIMER EQUIPO C.A.M. VILLENA
Wenceslao, Julio, Manolo, Milla, Angel, José Eladio, Cascales y Garfio.
Wenceslao, Julio, Manolo, Milla, Angel, José Eladio, Cascales y Garfio.
Gracias a la ayuda inicial de Manuel Estevan que dirigió los primeros entrenamientos del equipo y estableció las primeras relaciones con el Círculo Agrícola Mercantil y a gente “mayor” que le gustaba el baloncesto, como Paco Lorente, Alfonso Laguna y Juan Palao comenzaron su andadura teniendo como lugar de juego y entrenamientos la pista de la Ciudad Deportiva del C.A.M.Esto fue posible porque el Sr. vocal de la junta directiva de la Sociedad, Miguel Cuenca, hizo suyas sus aspiraciones y aprovechando que a la sociedad le interesaba fomentar el uso de las instalaciones de la Ciudad Deportiva, se convirtió en el primer presidente y defensor de la causa baloncestística. Sobre todo cuando más tarde crecieron otras actividades deportivas -balonmano, tenis, frontenis, etc.- y el presupuesto de deportes debía dividirse cada vez en más partes y el grupo inicial había crecido. Al año siguiente ya formaron dos equipos, juvenil y junior, y al segundo año ya se incorporaron las chicas con otro equipo.
1978-79 UNO DE LOS PRIMEROS EQUIPOS FEMENINOS.

En los años siguientes se federaban de forma habitual 5 equipos (3 masculinos y 2 femeninos) si bien también se comenzó a desarrollar una labor de cantera organizando la escuela de baloncesto municipal en los colegios y los campeonatos locales de alevines e infantiles.

Esta primera etapa en el C.A.M. fue una época difícil y muy gratificante a la vez, pues a pesar de que la mayoría de las veces tocaba ir a entrenar a pie y, lo que es peor, también debían volver a pie; y a pesar también de que a las 8,30 horas de la mañana los domingos antes de los partidos tenían que quitar el hielo de la pista y que, domingo sí, domingo también, hacía un fuerte viento que terminaba de refrescar el frío ambiente de otoño-invierno, la verdad es que lo hacían con una ilusión que anulaba las penosidades sufridas no solamente por los de Villena, sino también por los jugadores de los equipos visitantes pues todavía hoy algunos que aún visitan la población comentan que aún sienten el frío que pasaban cuando venían a jugar en esos años.
CAM VILLENA 1981-82
En cuanto a éxitos deportivos, el primer año quedaron campeones de grupo y compitieron en el sector provincial, posteriormente también se compitió alguna vez más en las fases finales (todavía recordamos el sector juvenil del 82 que se jugó en Onil y se consiguió que ¡fuera retransmitido en directo por Radio Villena! En esta época los equipos de fuerte rivalidad eran principalmente los de Onil, Ibi y Calpe.En esta primera etapa el club se denominó Club Baloncesto C.A.M. Villena. Y así fue hasta la temporada 83-84 cuando se evidenció que era necesario un cambio de sede. ¡Gracias a la gente del C.A.M. que ayudó e hizo posible el comienzo de esta historia !
V.74 VILLENA 1985-86
Ya con Santiago Hernández Reig (Santi) de presidente autónomo del Club (lo fue desde 1977) con motivo de las dificultades comentadas y porque, a pesar de todo, el apoyo económico recibido nos condicionaba mucho el crecimiento al pertenecer a una sociedad privada con cuota de entrada de los socios, por lo que, de nuevo, un poco por necesidad, ganas e ilusión, el club se desvinculó del C.A.M., cambiando su nombre por el actual, Club de Baloncesto V-74, pues surgió la posibilidad de utilizar el antiguo gimnasio del colegio de APADIS como cancha para jugar . Pero, a pesar incluso de que se llegaron a pintar las líneas de la pista, a la hora de la verdad, la directiva de la asociación se echó atrás y el club se quedó compuesto y sin sitio para jugar.
1983-84 PRESENTACION EQUIPOS V-74 VILLENA
Pero... a alguien se le ocurrió la posibilidad de utilizar el pabellón festero municipal como pista de baloncesto. ¡Fue un éxito! Pues si la verdad es que también era complicado disponer de la pista en las fechas de inicio de la competición algunos años el día 10 de septiembre la directiva con la ayuda de algunos voluntarios debía desmontar la tribuna de la corredera y llevarla al pabellón festero; además, casi todos los años había que picar y volver a pintar la pista por el deterioro del suelo; y nunca se podía realizar pretemporada allí porque en agosto se utilizaba como lo que era, “pabellón festero”. A pesar de todo se consiguió congregar a una hinchada importante y fiel que todos los sábados y sobre todo, los domingos que se jugaban partidos, llenaba las gradas y contribuía a generar un ambiente muy recordado por todos los que lo disfrutaron. El concejal de deportes de aquella época Sr. Juan Martínez, se convirtió en el valedor ante la Corporación Municipal en la concesión y posterior mantenimiento de esta sede.
V-74 VILLENA 1989-90 CADETES
Esta autonomía también fue posible gracias a que la frenética busca de patrocinadores publicitarios dio como resultado la consecución de colaboradores fieles a lo largo de los años, destacando en esta época Discotecas Dafnis, que incluso nos facilitó una casa como sede del club, utilizada como secretaría y lugar de reunión, que contribuyó en gran forma a mejorar la administración y la relación de las personas integrantes del club en esos tiempos.
EL PABELLON FESTERO (... QUE TIEMPOS)
Pero esto tuvo un final... por motivos de utilidad para el Ayuntamiento y por el grave deterioro de sus instalaciones, tuvieron que dejar de jugar en el pabellón festero. Gracias a las buenas relaciones con el Colegio Salesiano (las pre-temporadas se realizaban allí y algunos profesores eran o habían sido integrantes del club) y aprovechando que habían realizado obras en el mismo delimitando una nueva pista de baloncesto, se llevaron las canastas (que pertenecían al club porque las había pagado) y, ya con José Miguel Martínez García “Chemi” de presidente, allí se jugaron las temporadas 90-91 y 91-92.
Desde los primeros años, pero sobretodo reforzados desde la etapa en el pabellón festero, después de bastantes años de existencia y habiendo creado una afición latente importante y un número de jugadores/as que había pasado por el club, el anhelo de todos era poder disfrutar de una pista cubierta como existía en muchas localidades que visitábamos (la mayoría más pequeñas que Villena). No se trata de poner ninguna medalla, pero fue esta base importante de gente del club la masa más significativa que demandó y consiguió un pabellón polideportivo cubierto en la ciudad de Villena.
Y se hizo el pabellón.... si bien, en el día de la inauguración se estuvo presente como club, no se pudo celebrar como deporte por lo que posteriormente, en agosto del 93, se consiguió que dos equipos de la ACB (Pamesa y TDK Manresa) jugaran un partido amistoso. Fue una experiencia muy bonita y satisfactoria que reunió a personas de varias generaciones en la comisión organizadora. Este partido fue posible por una parte, a que nos habíamos convertido en cantera para el equipo valenciano, por él han pasado varios jugadores del club y, por otra, porque un directivo del TDK era asiduo de nuestras fiestas y el amigo Joaquín Sánchez “Chimo” hizo de intermediario para que vinieran.
V-74 VILLENA 2000-01
Así pues, desde su inauguración en 1992 los deportistas del baloncesto disfrutan y comparten con otros deportistas las pistas del espectacular polideportivo municipal de Villena. En estos años han pasado varios presidentes como Pepe “el Masero”, ( persona emblemática como jefe de intendencia del pabellón festero) y José Antonio Sánchez, arropados desde hace unos años por el gerente de la Fundación Municipal, que ha resultado ser... D. Miguel Cuenca Castillo, el “introductor” del baloncesto en el C.A.M.
Han sido años difíciles, a veces por las condiciones de las instalaciones y siempre por falta de presupuesto (hay que tener en cuenta que, antes del comienzo de la temporada, la federación exigía, y exige, el pago de derechos de inscripción de los equipos, 300 ó 400 mil pesetas de aquellos años, a las que había que añadir los derechos de arbitraje de todos los equipos - salía más barato jugar fuera, pues los gastos de autobús y/o coches particulares eran menores, que en casa- pero, estimulando la imaginación y el bolsillo con venta de adhesivos, calendarios, loterías, fiestas en discotecas, cuotas de jugadores y aportaciones de las firmas colaboradoras siempre se pudo salir adelante.
Han sido años difíciles, a veces por las condiciones de las instalaciones y siempre por falta de presupuesto (hay que tener en cuenta que, antes del comienzo de la temporada, la federación exigía, y exige, el pago de derechos de inscripción de los equipos, 300 ó 400 mil pesetas de aquellos años, a las que había que añadir los derechos de arbitraje de todos los equipos - salía más barato jugar fuera, pues los gastos de autobús y/o coches particulares eran menores, que en casa- pero, estimulando la imaginación y el bolsillo con venta de adhesivos, calendarios, loterías, fiestas en discotecas, cuotas de jugadores y aportaciones de las firmas colaboradoras siempre se pudo salir adelante.
REAL MADRID Y EL "UVE" PARTIDO AMISTOSO
Con motivo del cumplimiento del XXV aniversario se constituyó una comisión organizadora para su celebración compuesta por directivos actuales y de épocas anteriores, incluso de las primeras que hubo, para que se pudiera realizar de la forma más multitudinaria posible. Creemos que se consiguió. Se logró reunir 20 equipos de jugadores/ras de todas las épocas en un campeonato matinal el día 30 de septiembre, al que siguió una comida de convivencia en las instalaciones de la piscina municipal a la que asistieron casi 500 personas y, como colofón, la presentación de la primera parte del vídeo recopilatorio de la historia del club y el partido de baloncesto que enfrentó a una selección intergeneracional del club (en la que jugaron dos jugadores del primer equipo del año 74) y al equipo de veteranos del Real Madrid. El resultado deportivo fue de 64-104 para los madridistas, pero el resultado de la jornada de convivencia (que se remató con cena-fiesta en el pabellón festero) fue el de volver a encontrarse muchos amigos/as que alguna vez estuvieron unidos por una misma afición, así como el reforzar de nuevo, no sólo la relación con el club de los que lo han dejado en todos estos años, sino también el conseguir brotar nuevas ilusiones en muchos jóvenes chavales de Villena.
El V-74 está consolidado como uno de los pocos clubes deportivos de Villena, que pueden presumir de llevar 35 años ininterrumpidamente ostentando el nombre de Villena por toda la Comunidad Valenciana, y sobretodo de haber ayudado a varios cientos de jóvenes a acercarse a la práctica de un deporte tan completo como es el Baloncesto.En la actualidad el club está compuesto por ocho equipos, (tres seniors masculinos en categoría Preferente,1ª y 2a Zona y uno femenino en Autonómical, un juniors masculino y dos cadetes masculino y uno femenino), y lo más importante, trabaja una escuela de futuros jugadores muy amplia, con una gran ilusión por seguir escribiendo páginas en la historia del V-74.
V-74 VILLENA 2001-02
La celebración de este XXV Aniversario no sólo ha supuesto un día de fiesta y espectáculo, es algo mucho más importante. Significa que el trabajo de muchísima gente que ha pasado por el V-74 de una u otra forma, realizando distintas funciones dentro de este Club, ha valido la pena. El V-74 ha significado para muchos una forma de vivir, un camino por el que llevar su adolescencia. Este Club nos ha ayudado a descubrir lo que es la amistad, el trabajo en equipo, la comunicación, la competitividad, el espíritu de esfuerzo y sacrificio para conseguir un objetivo.
CADETES CAMPEONES 2006-07
Desde estas líneas tenemos que agradecer a todos y a cada una de las personas que han pasado de una u otra forma, en una u otra época por el V-74, su aportación, su trabajo y su ayuda para conseguir que el Club sea hoy un gran Club, ocupando un puesto de privilegio en el deporte de Villena. A todos, gracias y felicidades.
ESTA TEMPORADA 2009/10 CON NUEVA DIRECTIVA SE PRETENDE CONTINUAR LLEVANDO EL NOMBRE DE VILLENA CON DIGNIDAD Y SER UN CLUB CON INICIATIVAS Y CONTINUIDAD.
EL BALONCESTO: ¿SÓLO UN HOBBYE? .......... por Jesús Hernández Francés
Las bienpensantes mentes nos alientan a menudo a practicar deportes u otras aficiones por las muchas ventajas que tiene para la salud y para la mente. Ocupar el tiempo, pasar el rato, hacer alguna actividad, han sido muchas de las razones por las que ha menudo nos motivan a tener un hobbye concreto. Pero después de 25 años de historia de un club, y de mi pertenencia activa a éste desde la temporada 1983-84, tengo que afirmar que el baloncesto es algo más que eso, que una simple actividad o hobbye aislado que una realiza en sus tiempos libres.
En primer lugar, el V-74 representa ya un trozo de la historia de Villena. 25 años en los que el club ha aportado mucho a la juventud de la localidad y a los amantes de este deporte. Lejos de las cifras y los números con los que podría fundamentar esta afirmación, el V-74 ha contribuido al desarrollo y transformación de nuestro pueblo y de muchas de nuestras personas, con un pequeño tejido social que ha sido soporte de innumerables pasiones, vivencias e ilusiones compartidas. 25 años que nos han visto crecer. 25 años de existencia en los que ha desaparecido mucho del patrimonio y de las constumbres de nuestra ciudad, y que casi tan sólo ha sido igualado por algún político "caduco", por el "Bar Alejandro" ( lugar desalida oficial de los partidos de las primeras épocas y último reducto de la resistencia ...) y por la "Churrería Frasquito" ( también lugar oficial de salida y de chocolates energetizantes) entre otros. Un Club que no ha sucumbido ante muchos avatares, soledades y faltas de apoyo público que hemos sufrido en nuestras carnes. Pero pese a las dificultades y al cambio de rostro y fisonomía del club, aún hoy permanecemos vivos con enorme dignidad, estando presentes en cientos de corazones de villeneros/as que se atrevieron un día a acercarse por el "uve".
El baloncesto ha supuesto para muchos de nosotros, algo más que un deporte.
Ha sidoun ámbito dónde hemos aprendido mucho sobre los ingredientes básicos de la vida. El Basket fué el primer lugar donde algunos aprendieron a mentir. Nada de practicar baloncesto para estar más sanos. Muchos utilizaban los entrenamientos para evitar las tediosas clases de inglés, repaso escolar o las clases de mecanografía, con que algunas madres amenazaban a sus hijos/as. Nada de entrenar unos cuerpos para evitar los "malos rollos" de la época. El baloncesto era siempre la excusa perfecta para iniciarnos muchos de nosotros en las inocentes artes de la seducción : vacilar con la equipación nueva, como si de una misión de la NASA se tratase, exhibir nuestros todavía flácidos "musculitos" ante alguna "novieta", y anhelar cruzarnos con los equipos femeninos en la sede o en los entrenamientos, para incluso jugar algún partidillo mixto.(¡¡Dios mio!!) ... "de pelotas".
Nuestras familias no podían levantarnos entre semana de la cama, pero los domingo aprendíamos autodisciplina y dura responsabilidad, por ejemplo levantándonos a las 6.00 de la mañana para jugar en Benidorm, algunos tras largas noches de desmadre. En el club también se aprendía el necesario concepto de renuncia, ya que se entrenaba y se jugaba por encima de otras prioridades: ver a la novia, ver en TV el Un-dos-tres, ir a misa, quedar con los colegas en algún localillo, las sobadas de los domingos por la mañana etc. Más de una ha puesto en peligro sus estudios, sus trabajos, sus parejas... más de algún entrenador y directivo hasta su propia salud.
Aprendimos con los años el valor de la precariedad y de la ausencia de medios. En la actualidad pillamos el "piojo" para ir al "poli". En los primeros años exprimíamos el GS de Miguel desde los "Sale" `para ir a la Ciudad Deportiva, o como algunos "masocas" caminando hasta allí tras el instituto a pié por el "camino viejo". Mobilettes, Vespinos y algún 850 en el mejor de los casos. Es difícil valorar los recursos e instalaciones que hoy tenemos, si no se han vivido situaciones como: Santi, un domingo a las 8.30 h. de la mañana en el C.A.M., quitando hielo de la pista con sal y agua caliente; parte de un verano picando la pista del pabellón festero y alquitranando para poder jugar en Septiembre; mantas y bidones con fuego para el frío de los "chupones" del banquillo en el pabellón; venta continua de calendarios, adhesivos, loterías, entradas de fiestas, sorteos, prendas deportivas, búsquedas angustiosas de sponsors, realización de carteles, pago de cuotas.
En la mayoría de épocas hemos aprendido a vivir a pequeña escala la gloria de la victoria y la amargura del fracaso, casi siempre en soledad. Excepto en las mejores épocas del Pabellón Festero con público, bombo, sorteo y jamón incluido, los jugadores/as de Basket hemos experimentado las pequeñas alegrías y frustaciones sin el alboroto de un gran público que aumentara nuestro ansiado narcisismo. 25 años en lo que hemos aprendido algo acerca del miedo, no sólo al fracaso, sino también viajando con Valero y algún otro. Hemos aprendido muchas más cosas, el compartir (por ejemplo con las excelentes empanadas de la madre de Carpena); el sentido de la elegancia ( con Jhonny, Pepe Rubio etc.); la picardía, imprescindible arma para la vida (que "cucos" eran Chemi, José Eladio,etc); aprendimos a ver volar con más efectividad que el "Concorde" viendo a Salguero (aunque le perdonáramos que no defendiera); vimos destellos de un pequeño dios en José Miguel (siempre estaba en todas partes), conocimos a la ilustración (¡ya está Mac discutiendo con los árbitros!); aprendimos algo acerca del humor mas correoso y chirriante (Wenceslao,Ribera,Cano); saboreamos unos de los sabores más amargos (los codos de Julio); aprendimos el sentido de la amistad (cuantas relaciones se han fraguado en las pista del "uve") y a percibir la simpatía a nuestro alrededor ( era la "leche" estar con Lola y Paqui juntos), contemplamos la paciencia en su estado puro (Diego junto a la canasta esperando "cazar" una buena foto); conocimos algo más sobre la omnipotencia (Agustín jugando de 5 en el centro de la zona); aprendimos, por desgracia, algo sobre la muerte (Merce, Pedro;Pablo A. Descansad en paz); aprendimos el sentido común, la disponibilidad y la generosidad con personas como: Santi, Miguel, José Luis, Angel, José Eladio, Chemi, Pepe "el masero", Pepe Domene, Paco Marco, Sánchez, Manolo y otros muchos que se han dejado la piel por el Club.
Alguno todavía afirma que el baloncesto en el V-74 es un hobbye. Mentira. El baloncesto ha representado para muchos de nosotros/as mucho más que eso: ha sido un estilo de vida, una oportunidad de mejora de nuestra autoestima y solidaridad, un ámbito de apoyo común, una escuela de relaciones humanas, un espacio donde aprender algo sobre el esfuerzo, el dolor, la alegría.
Dice la teoría sistémica que los organismos complejos son algo más que la suma de sus partes. Creo que el V-74 no ha sido y no es una suma de jugadores y jugadoras, sino más bien un pequeñito microcosmos donde crecer como hombre y mujeres. Y como también he aprendido el sentido del agradecimiento .... GRACIAS "UVE" POR EXIXTIR.
ARTICULO CON MOTIVO DEL 25 ANIVERSARIO.
En primer lugar, el V-74 representa ya un trozo de la historia de Villena. 25 años en los que el club ha aportado mucho a la juventud de la localidad y a los amantes de este deporte. Lejos de las cifras y los números con los que podría fundamentar esta afirmación, el V-74 ha contribuido al desarrollo y transformación de nuestro pueblo y de muchas de nuestras personas, con un pequeño tejido social que ha sido soporte de innumerables pasiones, vivencias e ilusiones compartidas. 25 años que nos han visto crecer. 25 años de existencia en los que ha desaparecido mucho del patrimonio y de las constumbres de nuestra ciudad, y que casi tan sólo ha sido igualado por algún político "caduco", por el "Bar Alejandro" ( lugar desalida oficial de los partidos de las primeras épocas y último reducto de la resistencia ...) y por la "Churrería Frasquito" ( también lugar oficial de salida y de chocolates energetizantes) entre otros. Un Club que no ha sucumbido ante muchos avatares, soledades y faltas de apoyo público que hemos sufrido en nuestras carnes. Pero pese a las dificultades y al cambio de rostro y fisonomía del club, aún hoy permanecemos vivos con enorme dignidad, estando presentes en cientos de corazones de villeneros/as que se atrevieron un día a acercarse por el "uve".
El baloncesto ha supuesto para muchos de nosotros, algo más que un deporte.
Ha sidoun ámbito dónde hemos aprendido mucho sobre los ingredientes básicos de la vida. El Basket fué el primer lugar donde algunos aprendieron a mentir. Nada de practicar baloncesto para estar más sanos. Muchos utilizaban los entrenamientos para evitar las tediosas clases de inglés, repaso escolar o las clases de mecanografía, con que algunas madres amenazaban a sus hijos/as. Nada de entrenar unos cuerpos para evitar los "malos rollos" de la época. El baloncesto era siempre la excusa perfecta para iniciarnos muchos de nosotros en las inocentes artes de la seducción : vacilar con la equipación nueva, como si de una misión de la NASA se tratase, exhibir nuestros todavía flácidos "musculitos" ante alguna "novieta", y anhelar cruzarnos con los equipos femeninos en la sede o en los entrenamientos, para incluso jugar algún partidillo mixto.(¡¡Dios mio!!) ... "de pelotas".
Nuestras familias no podían levantarnos entre semana de la cama, pero los domingo aprendíamos autodisciplina y dura responsabilidad, por ejemplo levantándonos a las 6.00 de la mañana para jugar en Benidorm, algunos tras largas noches de desmadre. En el club también se aprendía el necesario concepto de renuncia, ya que se entrenaba y se jugaba por encima de otras prioridades: ver a la novia, ver en TV el Un-dos-tres, ir a misa, quedar con los colegas en algún localillo, las sobadas de los domingos por la mañana etc. Más de una ha puesto en peligro sus estudios, sus trabajos, sus parejas... más de algún entrenador y directivo hasta su propia salud.
Aprendimos con los años el valor de la precariedad y de la ausencia de medios. En la actualidad pillamos el "piojo" para ir al "poli". En los primeros años exprimíamos el GS de Miguel desde los "Sale" `para ir a la Ciudad Deportiva, o como algunos "masocas" caminando hasta allí tras el instituto a pié por el "camino viejo". Mobilettes, Vespinos y algún 850 en el mejor de los casos. Es difícil valorar los recursos e instalaciones que hoy tenemos, si no se han vivido situaciones como: Santi, un domingo a las 8.30 h. de la mañana en el C.A.M., quitando hielo de la pista con sal y agua caliente; parte de un verano picando la pista del pabellón festero y alquitranando para poder jugar en Septiembre; mantas y bidones con fuego para el frío de los "chupones" del banquillo en el pabellón; venta continua de calendarios, adhesivos, loterías, entradas de fiestas, sorteos, prendas deportivas, búsquedas angustiosas de sponsors, realización de carteles, pago de cuotas.
En la mayoría de épocas hemos aprendido a vivir a pequeña escala la gloria de la victoria y la amargura del fracaso, casi siempre en soledad. Excepto en las mejores épocas del Pabellón Festero con público, bombo, sorteo y jamón incluido, los jugadores/as de Basket hemos experimentado las pequeñas alegrías y frustaciones sin el alboroto de un gran público que aumentara nuestro ansiado narcisismo. 25 años en lo que hemos aprendido algo acerca del miedo, no sólo al fracaso, sino también viajando con Valero y algún otro. Hemos aprendido muchas más cosas, el compartir (por ejemplo con las excelentes empanadas de la madre de Carpena); el sentido de la elegancia ( con Jhonny, Pepe Rubio etc.); la picardía, imprescindible arma para la vida (que "cucos" eran Chemi, José Eladio,etc); aprendimos a ver volar con más efectividad que el "Concorde" viendo a Salguero (aunque le perdonáramos que no defendiera); vimos destellos de un pequeño dios en José Miguel (siempre estaba en todas partes), conocimos a la ilustración (¡ya está Mac discutiendo con los árbitros!); aprendimos algo acerca del humor mas correoso y chirriante (Wenceslao,Ribera,Cano); saboreamos unos de los sabores más amargos (los codos de Julio); aprendimos el sentido de la amistad (cuantas relaciones se han fraguado en las pista del "uve") y a percibir la simpatía a nuestro alrededor ( era la "leche" estar con Lola y Paqui juntos), contemplamos la paciencia en su estado puro (Diego junto a la canasta esperando "cazar" una buena foto); conocimos algo más sobre la omnipotencia (Agustín jugando de 5 en el centro de la zona); aprendimos, por desgracia, algo sobre la muerte (Merce, Pedro;Pablo A. Descansad en paz); aprendimos el sentido común, la disponibilidad y la generosidad con personas como: Santi, Miguel, José Luis, Angel, José Eladio, Chemi, Pepe "el masero", Pepe Domene, Paco Marco, Sánchez, Manolo y otros muchos que se han dejado la piel por el Club.
Alguno todavía afirma que el baloncesto en el V-74 es un hobbye. Mentira. El baloncesto ha representado para muchos de nosotros/as mucho más que eso: ha sido un estilo de vida, una oportunidad de mejora de nuestra autoestima y solidaridad, un ámbito de apoyo común, una escuela de relaciones humanas, un espacio donde aprender algo sobre el esfuerzo, el dolor, la alegría.
Dice la teoría sistémica que los organismos complejos son algo más que la suma de sus partes. Creo que el V-74 no ha sido y no es una suma de jugadores y jugadoras, sino más bien un pequeñito microcosmos donde crecer como hombre y mujeres. Y como también he aprendido el sentido del agradecimiento .... GRACIAS "UVE" POR EXIXTIR.
ARTICULO CON MOTIVO DEL 25 ANIVERSARIO.
EL VIEJO PABELLÓN FESTERO....................... por Fco. Javier Rodenas Micó
El paso de los años hace que cambiemos; esos cambios los percibimos en nuestro interior, pero también nos sirven de punto de referencia muy fiable las transformaciones que se dan a nuestro alrededor : las personas que ya no están, los avances tecnológicos, la fisonomía de las ciudades donde viejos edificios dan paso a nuevas construcciones ...
De igual modo, estos cambios nos enriquecen como seres individuales y como seres sociales y debemos a la memoria, a los recuerdos, una parte importante de ese enriquecimiento. Por este motivo, cuando uno se plantea evocar la historia de un club como el V-74, son muchos los recuerdos y las anécdotas que le vienen a la mente y piensa que 25 años de historia representan una trayectoria muy amplia que da lugar a muchos cambios y es indiscutible que este club ha cambiado mucho desde los primeros tiempos en el Círculo Agrícola Mercantil hasta el momento actual; por ese motivo, escribir un artículo sobre la historia del uve, como me había propuesto, supondría una extensa biografía que quizá no venga a lugar.
Me voy a centrar, por tanto, en uno de los elementos más representativos del baloncesto en Villena: del pabellón festero que, durante muchos años, fué el lugar donde el v-74 celebraba sus partidos. Los cambios en el tiempo a los que hacía antes referencia han permitido que ahora se juegue en unas condiciones inmejorables : en un pabellón cubierto, con unos amplios y acondicionados vestuarios, marcador electrónico y un largo etcétera de ventajas de las que antes no se podía. Hablar del viejo pabellón festero es hablar de partidos aplazados por la lluvia, de ducharte en casa porque la cortesía te obligaba dejarle las escasas y diminutas duchas al equipo rival, marcador manual, y un largo etcétera de situaciones ahora inimaginables; pero había un cierto romanticismo en todo aquello; aún tengo grabada en mi retina la imagen de los jugadores en el banquillo del equipo juvenil que, obligados a jugar los domingos a las nueve de la mañana, se protegían en invierno con mantas o cualquier tipo de prenda de abrigo ( a ver quien salía a jugar ); recuerdo los aspavientos y enfados de Miguel Saez; recuerdo las típicas gradas amarillas; recuerdo el pro-basket que se jugaban los sábados por la mañana; recuerdo los entrenamientos nocturnos y recuerdo bastantes aspectos más de una parte de la historia del V-74.
Ahora, cuando por motivo de cualquier acto festero, acudo al viejo pabellón, me invade la nostalgia de muchos buenos momentos vividos allí, y no sólo en el plano deportivo; allí hice buenos amigos, que lo siguen siendoy allí aprendí el sentimiento de pertenecer a un colectivo humano muy importante, colectivo, que tenía como cabeza visible a Santi, el sempiterno presidente que nunca pareció un presidente; a él le debe mucho el baloncesto de Villena y desde aquí me gustaría hacerle un pequeño homenaje : gracias.
ARTICULO CON MOTIVO DEL 25 ANIVERSARIO - AÑO 2000
De igual modo, estos cambios nos enriquecen como seres individuales y como seres sociales y debemos a la memoria, a los recuerdos, una parte importante de ese enriquecimiento. Por este motivo, cuando uno se plantea evocar la historia de un club como el V-74, son muchos los recuerdos y las anécdotas que le vienen a la mente y piensa que 25 años de historia representan una trayectoria muy amplia que da lugar a muchos cambios y es indiscutible que este club ha cambiado mucho desde los primeros tiempos en el Círculo Agrícola Mercantil hasta el momento actual; por ese motivo, escribir un artículo sobre la historia del uve, como me había propuesto, supondría una extensa biografía que quizá no venga a lugar.
Me voy a centrar, por tanto, en uno de los elementos más representativos del baloncesto en Villena: del pabellón festero que, durante muchos años, fué el lugar donde el v-74 celebraba sus partidos. Los cambios en el tiempo a los que hacía antes referencia han permitido que ahora se juegue en unas condiciones inmejorables : en un pabellón cubierto, con unos amplios y acondicionados vestuarios, marcador electrónico y un largo etcétera de ventajas de las que antes no se podía. Hablar del viejo pabellón festero es hablar de partidos aplazados por la lluvia, de ducharte en casa porque la cortesía te obligaba dejarle las escasas y diminutas duchas al equipo rival, marcador manual, y un largo etcétera de situaciones ahora inimaginables; pero había un cierto romanticismo en todo aquello; aún tengo grabada en mi retina la imagen de los jugadores en el banquillo del equipo juvenil que, obligados a jugar los domingos a las nueve de la mañana, se protegían en invierno con mantas o cualquier tipo de prenda de abrigo ( a ver quien salía a jugar ); recuerdo los aspavientos y enfados de Miguel Saez; recuerdo las típicas gradas amarillas; recuerdo el pro-basket que se jugaban los sábados por la mañana; recuerdo los entrenamientos nocturnos y recuerdo bastantes aspectos más de una parte de la historia del V-74.
Ahora, cuando por motivo de cualquier acto festero, acudo al viejo pabellón, me invade la nostalgia de muchos buenos momentos vividos allí, y no sólo en el plano deportivo; allí hice buenos amigos, que lo siguen siendoy allí aprendí el sentimiento de pertenecer a un colectivo humano muy importante, colectivo, que tenía como cabeza visible a Santi, el sempiterno presidente que nunca pareció un presidente; a él le debe mucho el baloncesto de Villena y desde aquí me gustaría hacerle un pequeño homenaje : gracias.
ARTICULO CON MOTIVO DEL 25 ANIVERSARIO - AÑO 2000
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